Bodensee – Königssee / Radweg
Lo de hacer los Alpes austriacos en bicicleta puede parecer una locura, y creo que lo es ciertamente. En el momento en que se dijo, acabábamos de finalizar el camino a Santiago de Compostela, el cansancio reinaba en nosotros, y la idea surgió seguramente de la animosidad que trae consigo finalizar un buen vino sentados en la plaza de Muros de Nalón, viendo un memorable crepúsculo asturiano. Lo de hacer el radweg que serpentea la Baviera desde el lago Constanza hasta el lago Königssee, en las proximidades de Austria, fue una acertadísima idea que nos permitió saciarnos de un paisaje extremadamente hermoso. Bosques, prados, granjas, animales, puro verde, y pueblitos y pueblos y ciudades, verdadero recorrido arquitectónico por el sur de Alemania, con la cadena alpina de fondo.
lundi 20 juin 2011
Música tradicional en Maria-Thann
Wigratz y Bleichen, granjas ganaderas
Veinte kilometros y medio más de pedaleo cuando alcanzamos Hergatz. Nos detuvimos par de veces, una para dejar pasar un tren regional, la otra para avituallarnos en frutos secos y otras golosinas que remplazan los pesados almuerzos. Claro, sin contar el para-para cada vez que veo una hermosa contraventana, un bicho, un caballo o una vaca! Wigratz es un caserío con una capilla que va con la talla del lugar. En el caserío de Bleichen me sentí paparazzi frente al grupo de terneras y terneros alebrestados con nuestra presencia. El color del cartel que anuncia estos caseríos rurales es de un verde botella y las letras en amarillo. ©cAc weg2011
Las contraventanas de Baviera
La contraventana es un aditamento exterior que se le incorpora a una ventana, que la protegerá de la intemperie, pero que tiene como función evitar la entrada de luz y del calor exterior, lo que permite que la pieza al quedar medio en penumbra, mantenga una temperatura agradable. Tiene función parecida a la persiana. En Cuba no se usan las contraventanas, y lo más parecido, por su función, son los postigos, sólo que éstos se abren hacia el interior de la pieza y no cubren toda la ventana. Estoy acostumbrado a la nobleza de la contraventana. Me sirvo de ellas en mi apartamento de Paris, y me son esenciales en mi “refugio” provenzal. La contraventana ha evolucionado y pueden encontrarse de diferentes materiales y formas, con mecanismos manuales y eléctricos. Yo prefiero las de bisagra, con persianillas incorporadas,
las más extendidas en el hexágono, aunque proliferan cada vez más las contraventanas de madera sin persianas, un panel de madera sin aberturas. Y se preguntarán a qué viene toda esta historia de contraventanas haciendo bicicleta en Baviera. Nada más y nada menos por la cantidad de contraventanas que aprecié en la región alemana. Las contraventanas de Baviera son hermosísimas, de tipo panel entero, a veces con persianas otras aberturas trabajadas, y lo que hace la diferencia es la profusión de colores y la decoración de las mismas. Esta es la razón por la que me detuve tantas veces en el camino, para apreciar las contraventanas de Baviera y que les mostraré a lo largo del periplo de lago a lago… ©cAc weg2011
Hergensweiler
Hasta Hergensweiler hemos hecho 14.5km, manteniendo el mismo nivel de altura y sudando a borbotones. Hace un tiempo excelente en la región. Los paneles solares fulguran sobre los techos de las enormes casas-granjas, con sus jardineras de geranios y coloridas contraventanas. El sendero atraviesa las granjas y a veces atraviesa los patios, lo que da una sensación de familiaridad con el sitio, aunque no se vea a nadie fuera de las viviendas. ©cAc weg2011
Solarmoduls (paneles solares)
El pedaleo de Lindau a Sigmarszell, siempre paralelo a la frontera austriaca, nos ocupó todo el fin de la mañana antes del mediodía. Once kilómetros de pinares, el sendero zigzagueante y el río murmurando a la derecha. Las granjas se suceden y los campos de laboreo parecen pintados a la mano. Elie repara en la cantidad de tractores. Yo reparo en el uso de la energía solar. Los granjeros han incorporado a los techos de sus casas paneles solares. Pudiera parecer poco estético el azul negro de los paneles solares cubriendo el rojo de los tejados, pero captar la luz solar para generar electricidad o utilizarla para uso doméstico es un paso de avance en este mundo de derroche y desigualdades. Bravo por el buen sentido ecológico de los alemanes! ©cAc weg2011
Bodensee, kilómetro 0
Lindau, point de départ
Lindau fue ciudad imperial hasta inicios del s.XIX, privilegio que pierde al desaparecer el Santo Imperio romano germánico. A partir de entonces, la ciudad y el convento son entregados a Austria y en 1806, es devuelta e integrada al reino de Baviera. Caminar por su dédalo de calles es perderse en el tiempo y apreciar su estilo arquitectónico y urbano, bien conservados. Fachadas, puertas y herrería evocan el pasado imperial de la ciudad vieja, cuyo puerto con fondo alpino se hace proteger por un enorme león esculpido en piedra arenisca, símbolo de Baviera, obra del escultor Johann von Halbig, realizada en 1856. Del otro lado, un antiguo faro que data del s.XIII, de 37 metros de alto. Las terrazas de cafés llenas y los paseantes disfrutando de la estación estival que comenzaba, sin embargo, la ciudad respiraba una calma dominguera que solo interrumpía el grito de las gaviotas haciendo giros y evitando los mástiles de los yates varados en el puerto. Encontramos abrigo en un gästehaus de la Maximiliamstrasse, a dos pasos de la Reichsplatz y del puerto, y lo convertimos en cuartel general desde donde trazamos nuestro punto de partida en dirección del lago Königs.©cAc weg2011